Samuel Caamal/Esto Es

Chetumal, Q. Roo.- La actividad chiclera en la zona maya de Quintana Roo cumplió cien años y es hasta la fecha un sector importante para la economía de las familias de los productores de decenas de comunidades mayas.

Macario Dionisio Cach Chuc, de 66 años de edad, y quien además es comisario ejidal de X-Yatil, manifestó que el chicle es un trabajo fundamental para la comunidad y la conservación de la selva maya.

“Nuestros abuelos trabajaron el chicle, ha sido un trabajo muy bueno para nosotros, durante todo este tiempo”.

Félix Zima, de 79 años quien fue chiclero por 50 años, dijo que solo hasta que la vista ya no le permitió tuvo que dejar la actividad.

Mis abuelos fueron trabajadores de chicle andando con ellos en el monte aprendí, no me importaba el riesgo de caerme, me enamore de ese trabajo y por ello dedique 50 años a la extracción del chicle”, apuntó.

El productor dijo que, la actividad chiclera está ligada a la fundación de la comunidad X-Yatil, y que en la actualidad dan sustento a por lo menos 20 familias.

El productor chiclero reconoció que el establecimiento de la empresa Chicza ha traído beneficios, pues en 1993 el precio del chicle era de apenas cinco pesos por kilo y ahora el precio es de unos 100 pesos el kilogramo.

Un dato importante es que en la época de cosecha un productor obtiene 5 kilogramos de chicle por día, lo que representa una importante fuente de ingresos.

Otro dato relevante es que ahora los beneficios se extienden con programas impulsados precisamente por el Consorcio, como lo es el programa de enriquecimiento de acahuales, que permitirá que el monte que fue tirado y quemado, sea sustituido por arboles de ramón, zapote y pimienta.