El COVID-19 no se detiene… Y tampoco la mafia

La realidad que golpea a la sociedad ha calado muy hondo en el sentir de todo el mundo, y en la República mexicana no es la excepción, a la fecha suman poco menos de 50 mil personas muertas por la pandemia.

Quintana Roo se encuentra en los primeros lugares en contagios de todo el país y en muertes llevamos hasta el día de hoy 1065 muertes por el coronavirus, cifras tristes y alarmantes.

Pero existen otros problemas añejos de la entidad y principalmente de Cancún, los homicidios dolosos, las muertes del crimen organizado, los ejecutados.

A pesar de los grandes operativos por parte de las autoridades policiales para reducir la movilidad, las amenazas de enviar a prisión a quienes anden en la calle sin cubrebocas, las sanciones por circular en vehículos con placas foráneas y el famoso #QuédateEnCasa, la policía no ha logrado inhibir esta problemática, incluso suena como a burla.

A finales del mes de julio del año 2019, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana registró 215 muertes relacionadas con el crimen organizado, mientras que este año el mes de julio cerró con 204 ejecuciones, solo en Cancún.

Mientras tanto el «Chief Police», como se hace llamar Jesús Alberto Capella Ibarra, Secretario de Seguridad Pública del Estado, invierte su tiempo en acciones fuera de sus competencias, como organizar una banda musical de la Policía Estatal, dar clases de ejercicios en Facebook, ofrecer empleos, regañar a políticos, recomendar restaurantes, entre otras actividades que no le corresponden.